Página dedicada a Fisioterapeutas y Estudiantes del Área.

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domingo, 11 de septiembre de 2011

Instrumentos de Valoración del Estado de Salud: Fisioterapia Pulmonar




Siguiendo con el uso de los instrumentos de evaluación ( introducción a los cuestionarios de evaluación: leer aquí; cuestionario DASHe leer aquí) presento hoy los más usados en Fisioterapia Pulmonar, con sus descripciones y usos.  



jueves, 8 de septiembre de 2011

Día Mundial de la Fisioterapia



"Si yo lo acepto como cree que es...lo haré un sujeto peor...sin embargo al tratarlo como SI FUERA lo que PUEDE SER...le ayudaré a SER lo que usted puede SER"... sin límites y mucha actitud.

Felicidades todos los que tenemos el don sublime y el regalo maravilloso de poder dar consuelo, de hacer brillar la alegría y esperanza en los ojos antes nublados por la tristeza y opacados por el dolor, de llenar los corazones de fe y despertar las ilusiones. 

Hoy es el día perfecto para no olvidar que: Entregar mucho de uno mismo...saber que por lo menos, la vida de una persona ha sido más facil porque hemos podido ayudarla con nuestro esfuerzo, dedicación, ética y profesionalismo...eso es haber triunfado como Fisioterapeuta....Feliz Día Colegas!!!! Feliz Día MUNDIAL del FISIOTERAPEUTA.



Feliz Día a todos los Fisioterapéutas del MUNDO!!!!

La fisioterapia más que una Profesión es una Vocación, es un DON.

Buscando siempre la Excelencia, con mística, ética y profesionalismo... Felicidades a todos los Colegas y a los que pronto lo serán.





domingo, 4 de septiembre de 2011

Cuestionario DASHe

      En una entrada anterior se hizo la introducción a este nuevo apartado del blog ( leer aquí). 

      Retomando lo ya anteriormente escrito, la valoración funcional es esencial en el manejo de los problemas del miembro superior, tanto para la toma de decisiones diagnósticas y terapéuticas como para valorar la evolución y la efectividad de los tratamientos. Esta valoración puede realizarse mediante algunas exploraciones y escalas funcionales que objetivan el impacto de la enfermedad sobre las estructuras y la función del miembro superior, pero, dada la importancia de la perspectiva subjetiva del propio participante/paciente, especialmente en aspectos como el alivio de los síntomas y la reducción de la discapacidad para sus actividades habituales, existe un creciente interés por la búsqueda de medidas de calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) específicas para los problemas de estas extremidades.

      Existen diversas escalas que valoran la CVRS en problemas del miembro superior, pero en su mayor parte están enfocadas a una articulación o región anatómica (hombro, codo o mano) o a una enfermedad concreta (p. ej., síndrome del túnel carpiano). Aunque estas escalas son útiles, es conocida la importante interrelación entre las diferentes regiones del miembro superior, donde la función en una de ellas afecta al resto de regiones, y por otro lado, en muchos casos se requiere comparar grupos de pacientes diferentes, para lo que se precisa una escala común. El cuestionario Disabilities of Arm, Shoulder and Hand (DASH) se diseñó para superar estas limitaciones. El DASH original es un cuestionario autoadministrado, que valora el miembro superior como una unidad funcional y permite cuantificar y comparar la repercusión de los diferentes procesos e intervenciones.

                            Clic Aquí                                                                 Clic aquí




Fuente:


Hervas, MT, Navarro, MJ, Peiró S, Rodrigo JL, López P, Martínez I. Versión española del cuestionario DASH. Adaptación transcultural, fiabilidad, validez y sensibilidad a los cambios. Med Clin (Barc) 2006;127 (12): 441_7.






jueves, 1 de septiembre de 2011

Instrumentos de Valoración del Estado de Salud en la Evaluación de las intervenciones Fisioterapéuticas.


Durante mis estudios, en la fascinante materia de Metodología de la Investigación y Análisis de Datos Estadísticos" dictada por un psicólogo (ya se podrán imaginar lo grande del aprendizaje) manejamos mucho contenido acerca de los instrumentos de medición, por ende, se tocaron muchos cuestionarios relacionados con la salud y sus condiciones, así como, escalas, test, entre otras cosas. En ese momento me pregunté: ¿cuántos de nosotros las usamos en nuestras valoraciones diarias?, ¿le damos la oportunidad al participante de darnos su punto de vista acerca de cómo ve su evolución?, y mientras escribo ésto,me viene a la mente: ¿cuántos cumplimos con todos los principio del movimiento continuo? (que establece la importancia de la participación de la persona afectada)...y como estas preguntas, muchas otras reflexiones, así que a partir de hoy, presentaré una nueva etiqueta en donde compartiré y podrán compartir por supuesto,   cuestionarios, escalas, perfiles, índices, test, para ver si así le damos el uso a estos recursos y llevamos la balanza de la fisioterapia más hacia la ciencia que hacia el arte.


Pero antes, pues una breve introducción, tomando como "musa" y adaptado a nuestra área, un texto tomado del "Manual del Residente de Cirugía Ortopédica y Traumatológica".

Debería de existir un interés creciente en nuestra especialidad en cuanto al empleo de instrumentos de valoración del estado de salud para la evaluación de resultados. En Fisioterapia, como en cualquier ámbito de la medicina, la evaluación de resultados es una actividad dirigida a obtener una estimación rigurosa del resultado final de una intervención terapéutica recogido, catalogado y examinado de modo extremadamente preciso y con una atención particular al punto de vista del participante/paciente1 .

La esencia del quehacer asistencial consiste en determinar el grado de malestar del participante/paciente, identificar los problemas que amenazan su bienestar (establecer un diagnóstico), recomendar acciones que ayuden a restablecer su salud (establecer una indicación) y ejecutar dichas acciones2,3 .

La evaluación de resultados es el núcleo de la investigación clínica, una necesidad en la auditoría de la actividad clínica y es una herramienta que ayuda a mejorar la gestión de los recursos. Desde este triple punto de vista, la evaluación de resultados está estrechamente relacionada tanto a la práctica clínica, como con la administración sanitaria y la investigación clínica4 .

2. Instrumentos de evaluación de resultados

Tradicionalmente, el bienestar de nuestros participantes/pacientes se ha tratado de determinar mediante los denominados parámetros clínicos, cuya medición corre a cargo del "profesional": amplitud de movimiento, fuerza muscular, etc. La mayor parte de estos, son hallazgos de exploración o el resultado de pruebas complementarias 4 . Frecuentemente estos parámetros se combinan para establecer escalas de valoración que proporcionan una idea más completa del resultado clínico que los parámetros clínicos individualmente.

 Tanto los parámetros clínicos como las escalas de valoración son útiles, pero no siempre presentan una correlación perfecta con el grado de bienestar del participante/paciente1 .

Los instrumentos de valoración del estado de salud representan un intento de determinar con mayor precisión la percepción que cada persona tiene de su bienestar o malestar independientemente de los parámetros clínicos que el "profesional"determine. Estos instrumentos permiten determinar en qué grado un proceso concreto (por ejemplo, la gonartrosis) se traduce en dolor y como una acción fisioterapéutica (por ejemplo, el fortalecimiento muscualr) modifica el estado de salud del participante/paciente 2,5,6 . 

En la literatura anglosajona se emplea el término outcome, que se puede traducir como resultado final o efecto, para designar el impacto que un determinado proceso o tratamiento tiene sobre el bienestar del paciente. A diferencia de los parámetros clínicos, la determinación del resultado final es un proceso centrado en la valoración que el propio paciente hace de su estado de salud y se mide con instrumentos de valoración del estado de salud, no con parámetros clínicos1,2 .

La idea del resultado final no es nueva. Fue introducida por un cirujano ortopédico, Codman (1934), con el propósito de mejorar la eficiencia del cuidado de los pacientes2 .

3. Propiedades de los instrumentos de valoración de resultados

3.1. Proceso de creación, evaluación e interpretación de instrumentos

El primer requisito para valorar el impacto de un determinado procedimiento sobre la calidad de vida es utilizar instrumentos validados para la población a estudiar, teniendo en cuenta variaciones culturales y lingüísticas. Estos datos se obtienen del participante/paciente a partir de cuestionarios validados y se centran en el desarrollo de las funciones y actividades de cada paciente como un todo, partiendo desde el punto de vista de éste. Este tipo de evaluación se ocupa de todos los campos de la función humana, tales como la función física, el dolor, el estado de salud, la actividad laboral y las actividades de la vida diaria1 .


Los cuestionarios se desarrollan de acuerdo a unos principios psicométricos establecidos. Los pasos que se siguen son el desarrollo de la cuestiones que se van a preguntar, la selección del formato, la simplificación de las preguntas y la validación1 .


Una vez creado el cuestionario, es necesario determinar si es realmente un buen instrumento de medición del estado de salud. Esto se consigue analizando su reproducibilidad y su validez. Un instrumento es reproducible cuando, aplicado a una población de pacientes estables, proporciona siempre los mismos resultados (fiabilidad) y cuando es capaz de detectar cambios en el estado de salud de los pacientes (respuesta al cambio)1,2 .

En resumen, el cuestionario debe ser razonable tanto para los pacientes como para los profesionales médicos, y se debe comprobar que mide aquello para lo que estaba diseñado de modo predecible.

3.2. Tipos de instrumentos

Existen dos grandes grupos de instrumentos de valoración del estado de salud: genéricos y específicos 1,2,7 . Los instrumentos genéricos están diseñados para evaluar el estado de salud en cualquier población de pacientes independientemente de sus características poblacionales o del tipo de enfermedad que presenten. Existen dos tipos de instrumentos genéricos: los perfiles de salud y las medidas de utilidad. Los perfiles de salud intentan medir todos los aspectos importantes de la vida relacionada con la salud (CVRS) en varias dimensiones (física, psicosocial) y categorías (trabajo, sueño, etc.). Las medidas de utilidad son puntuaciones que reflejan tanto el estado de salud del paciente como el valor de dicho estado de salud para el paciente, representando el impacto neto sobre la cantidad y calidad de vida del paciente. Los instrumentos específicos están diseñados para valorar el estado de salud en un tipo concreto de enfermedad (rizartrosis), población (ancianos frágiles), función (deambular) o problema (dolor). Los instrumentos genéricos y específicos presentan diferentes ventajas e inconvenientes (tabla 1).

3.3. Selección del instrumento idóneo

Existen en la actualidad un gran número de instrumentos contrastados para valorar la CVRS, aunque el número de instrumentos validados en castellano es más restringido. Uno de los dilemas para  es elegir el instrumento idóneo. A la hora de elegir cuál de los cuestionarios validados es el más conveniente, hemos de centrarnos en el propósito de la recogida de datos, los recursos de que disponemos y la factibilidad del estudio 2 .

En primer lugar, es necesario decidir si conviene emplear un instrumento genérico o específico. En general, los instrumentos genéricos son de elección en sondeos de salud en los que se pretende conocer el rango de discapacidad de una población o un grupo de participantes/pacientes. En los ensayos clínicos, los instrumentos específicos son más atractivos, presentando mayor respuesta al cambio y tanto los pacientes como los médicos encuentran intuitivamente mayor relevancia en sus cuestiones que en los instrumentos genéricos.

Los instrumentos genéricos y específicos proporcionan información complementaria, y lo ideal es usar ambos tipos de instrumentos 8,9 . Los específicos proporcionan información de mayor utilidad para los médicos y pacientes, mientras que la información derivada de instrumentos genéricos tiene mayor aplicación en el campo de la gestión y política sanitarias.





Bibliografía

1. Sánchez-Sotelo J. Instrumentos de valoración de la salud y su aplicación a la evaluación de resultados en Cirugía Ortopédica y Traumatología. Actualizaciones SECOT 2. Barcelona: Masson SA; 2001. p. 3-14.
2. Cáceres-Palou E. Valoración de resultados en Cirugía Ortopédica y Traumatología. Rev Ortop Traumatol. 2001; 49(Supl.1):119-42.
3. Borjano Coquillat P. Evaluación de Resultados en Cirugía Ortopédica y Traumatología. Claves Metodológicas y Aplicación Práctica. Actualizaciones SECOT 4. Barcelona: 2003.
4. Sánchez-Sotelo J. Instrumentos de valoración del estado de salud en Traumatología y Cirugía Ortopédica. Rev Ortop Traumatol. 2001;48:304-14.
5. Kirschner B, Guyatt G. A methodological framework for assess in health indices. J Chron Dis. 1985; 38:27-36.
6. Guyatt GH, Feeny DH, Patrick DL. Measuring health-related quality of life. Ann Intern Med. 1993; 118:622-9.
7. Kantz ME, Harris WJ, Levitsky K, Ware JR, Davis AR. Methods for assessing condition-specific and generic functional status outcomes alter total knee replacement. Med Care. 1992;30(Suppl 5):240-52.
8. Dawson J, Fitzpatrick R, Murray D, Carr A. Comparison of measures to assess outcomes in total hip replacement surgery. Qual Health Care. 1996; 5:81-8.
9. Hawker G, Melfi C, Paul J, Green R, Bombardier C. Comparison of a generic (SF-36) and a disease specific (WOMAC, Western Ontario and Master Universities Osteoarthritis Index) instrument in the measurement outcomes after knee replacement surgery. J Rheumatol. 1995;22:1193-6.
10. Ashby E, Grocott M, Haddad FS. Outcome measures for orthopaedic interventions on the hip. J Bone Joint Surg (Br). 2008;90-B:545-9.
11. Vilagut G. Interpretación de los cuestionarios de salud SF-36 y SF-12 en España: componentes físico y mental. Med Clin (Barc). 2008;130:726-35.
12. Dawson J, Fitzpatrick R, Frost S, Gundie R, McLardy-Smith P, Murray D. Evidence for the validity of a patient- based instrument for assesment of outcome after revision hip replacement. J Bone Joint Surg (Br). 2001;83-B:1125- 9.
13. Dawson J, Carr A. Outcomes evaluation in orthopaedics. J Bone Joint Surg (Br). 2001;83-B:313-5.
14. Hervás MT, Navarro , Peidró S, Rodrigo JL, López P, Martínez I. Versión española del cuestionario DASH. Adaptación transcultural, fiabilidad, validez y sensibilidad a los cambios. Med Clin (Barc). 2006; 127:441-7.
15. Kirkley A, Griffin S, Dainty K. Scoring systems for the functional assessment of the shoulder. Arthroscopy. 2003;19:1109-20.
16. Changulani M, Okonkwo U, Keswani T, Kalairajah Y. Outcome evaluation measures for wrist and hand. Which one to use? Int Orthop. 2008;32:1-6.
17. Conboy VB, Morris RW, Kiss J, Carr AJ. An evaluation of the Constant-Murley shoulder assessment. J Bone Joint Surg (Br). 1996;78-B:229-32.
18. Dawson J, Fitzpatrick R, Carr A, Murray D. Questionnarie on the perceptions of patients about total hip replacement. J Bone Joint Surg (Br). 1996;78B:185-90.
19. Bach CM, Wachter R, Stöckl B, Göbel G, Nogler M, Frischhut B. Scoring systems in total knee arthroplasty. Clin Orthop Rel Res. 2002;399:184-96.
20. Dawson J, Fitzpatrick R, Murray D, Carr A. Questionnarie on the perceptions of patients about total knee replacement. J Bone Joint Surg (Br). 1998; 80-B:63-9.
21. Dunbar MJ, Robertsson O, Ryd L, Lidgren L. Appropiate questionnaires for knee arthroplasty. J Bone Joint Surg (Br). 2001;83-B:339-44.
22. Johnson DS, Smith RB. Outcome measurement in the ACL deficient knee. What’s the score? Knee. 2001;8:51-7.
23. Marx R, Jones EC, Allen AA, Altcheck DW, O’Brien SJ, Rodeo SA, et al. Reliability, Validity, and Responsiveness of Four Knee Outcome Scales for athletic patients. J Bone Joint Surg (Am). 2001; 83-A:1459-69.
24. Bombardier C. Outcome assessments in the evaluation of treatment of spinal disorders. Spine. 2000; 25:3100-3.
25. Kovacs FM, Llobera J, Gil MT, Abraira V, Gestoso M, Fernández C et al. Validation of the spanish version of the Roland- Morris questionnaire. Spine. 2002; 27:538-42.
26. Pietrobon R, Coyteaux RR, Carey TS, Richardson WJ, DeVellis RF. Standard scales for measurement of functional outcome for cervical pain or dysfunction: a systematic review. Spine. 2002;27:515- 22.
27. Walsh T, Hanscom B, Lurie JD, Weinstein JN. Is a Condition-Specific Instrument for Patients with Low Back Pain/Leg Symptoms Really Necessary? Spine. 2003;28:607-15.

lunes, 29 de agosto de 2011

Hombro Doloroso Hemipléjico. FBE

A lo largo de este blog, se han hecho bastantes entradas relacionadas con este tema, empezando con un material sobre la Rehabilitación en la Enfermedad Cerebro Vascular basado en la PBE (leer aquí), igualmente hay una entrada sobre el prónostico, evaluación y tratamiento según la perspectiva de la PBE (leer aquí), valoración de la espasticidad (clic aquí) y otra entrada referida a la EENM en la sublujación del hombro en la hemiplejia (clic aquí).

En esta oportunidad, comparto un artículo del 2011 publicado en la revista Neurología, cosa que facilita mucho para aquellos quienes no manejan el inglés, pues todas las revisiones están en español. 


sábado, 27 de agosto de 2011

Contracción Auxotónica o Auxométrica. ¡Sí, leíste bien!

En estos días, alguien andaba discutiendo los tipos de contracciones, como siempre lo básico se sabe: contracciones isométricas, isótónicas, isocinéticas. Pero cuando mencionas el cuarto tipo, dicen que eso no existe, bien, yo no discuto ni busco tener la razón, pero vaya la aclaración pública con base más allá de mis palabras y romper un poco el círculo vicioso de los mitos y errores en algunos conocimientos "básicos".


CONTRACCIONES AUXOTÓNICAS: Son contracciones mixtas en las que durante el acortamiento del músculo se producen simultáneamente una contracción isotónica y una contracción isométrica. Al avanzar el proceso de contracción se acentúa más la parte isométrica. Ejemplos: Trabajo con gomas extensoras o movimiento de tensar un arco. La musculatura se acorta, y cuanto más es estirado el elástico, aumenta su resistencia y con ello la tensión muscular. ES DECIR: cuando trabajas con elásticos esto es lo que sucede, y el mecanismo fisiológico por el cual es efectivo en el entrenamiento de la fuerza y es la manera de entrenar mejor: la fuerza máxima.

También conocidas como auxométricas, son las contracciones que se obtienen  modificando la tensión en algun momento o fase de la contracción, variando por ello también la velocidad. (Julio Dieguez, 2007)

Según Jûrgen Weineck (2005) es la "FORMA MÁS FRECUENTE EN EL DEPORTE"... en esta combinación entre la contracción isotónica y la isométrica, el sistema neuromuscular es capaz de adecuarse con procesos muy complejos de activación - desactivación de unidades neuromusculares, a momentos de fuerzas cambiantes de las cargas y a cambios de velocidad específicos del movimiento. 

 Y finalmente en el Diccionario de Teoría del Entrenamiento (2007):




Referencias:



Hans-George. (2005). Entrenamiento Médico en Rehabilitación. Ed. Paidotribo.


Jùrgen Weineck (2005). Entrenamiento Total. Editorial Paidotribo.

Dieguez Julio (2007). Entrenamiento Funcional. Ed. Inde.

Benitez, J. (2009). Valoración del estrés oxidativo producido por el ejercicio físico inducido
en dos grupos de varones prepuberales y puberales. Tesis Doctoral Publicada. Ed. Servicios de Publicaciones de la Universidad de Córdoba.








Decir "no sé" es una disculpa pero no una justificación, porque siempre se puede aprender...

Hablemos el Mismo Idioma: Clasificación de las Técnicas de Estiramiento.


                                


Primeramente hablemos de la Distinción Método/Técnica de Estiramiento:


     Debido a la confusión terminológica existente sobre ambos vocablos, los cuales han sido utilizados indistintamente a lo largo de toda la literatura específica, Robles, Vernetta y López Bedoya (2008), hacen una aclaración sobre estos términos basándose en diferentes autores:

   - Para Voss, Ionta & Meyers, (2004) un método de estiramiento se compone de unos patrones de movimiento y de unas técnicas de estiramiento. Los patrones de movimiento nos indican la forma de movilizar los segmentos corporales durante la aplicación de las técnicas de estiramiento, mientras que las técnicas de estiramiento nos indican la forma de actuación muscular (relajación, contracciones concéntricas, excéntricas o isométricas) durante la realización de los patrones de movimiento. Los patrones de movimiento utilizados en investigaciones donde se evalúan técnicas de estiramientos suelen ser patrones de movimiento con tendencia a aislar la musculatura a estirar produciendo un estiramiento analítico, siendo así incluso cuando se aplican técnicas de FNP (Surburg & Schrader, 1997).

    - Por otro lado, en cuanto a las Técnicas de estiramiento, la mayor parte de las taxonomías existentes en la literatura revisada, distinguen tres categorías de técnicas de estiramiento: estáticas, dinámicas y de FNP (Woods, Bishop & Jones, 2007). Otras clasificaciones sólo diferencian entre técnicas estáticas y dinámicas, incluyendo las de FNP dentro de las estáticas (Spring et al., 1997). Tras la revisión de la literatura realizada algunos autores consideran que la clasificación más acertada incluiría técnicas estáticas, dinámicas y mixtas: 







Referencias: 

Robles, A.; Vernetta, M. & López-Bedoya, J. (2008). Entrenamiento de la flexibilidad con el método Mattes. Definición, técnica y estudios experimentales. Revista Digital, Nº 126.

Robles, A.; Vernetta, M. & López-Bedoya, J. (2009). Taxonomía de las Técnicas de estiramiento. Revista Digital - Buenos Aires - Año 13 - Nº 129 .


Spring, H., Schneider, W. & Tritschler, T. (1997). Stretching. Orthopade, 26, 981-986.

Surburg, P.R. & Schrader, J.W. (1997). Proprioceptive Neuromuscular Facilitation Thechniques in Sports Medicine: A Reassessment. Journal of Athletic Training, 31 (1), 34-39.

Voss, D.E., Ionta, M.K. & Meyers, B.J. (2004). Facilitación Neuromuscular Propioceptiva. Patrones y técnicas. Buenos Aires: Editorial Panamericana.

Woods, K., Bishop, P. & Jones, E. (2007). Warm-up and stretching in the prevention of muscular injury. Sports Med, 37, 1089-1099.








Decir "no sé" es una disculpa pero no una justificación, porque siempre se puede aprender...