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lunes, 9 de enero de 2012

Fasciopatía Plantar.

La fasciopatía plantar (o fascitis plantar) se considera una de las deformidades del pie más frecuente, y la queja principal es dolor en el talón agudo. El dolor plantar del talón (síndrome de dolor plantar del talón o fascitis plantar), es una afección frecuente que afecta a un 10% de los corredores y que ocurre en una proporción similar de la población general en algún momento de la vida. Las características clínicas son dolor y sensibilidad bajo el talón al soportar peso, con la limitación de actividad asociada. Habitualmente, el dolor es más intenso en las primeras horas de la mañana. El dolor del talón también se asocia con otras afecciones, como la poliartritis; en este cuadro también estarán presentes otras características en los antecedentes y en el examen. La fascítis plantar también se ha llamado talón de trotador, talón de tenis, calcaneodinia y, en el pasado, talón gonorreico (una asociación incorrecta que prevaleció a principios del siglo XX). Los profesionales de la salud involucrados en el tratamiento de talones dolorosos pueden incluir a los médicos generales, podólogos, reumatólogos, fisioterapeutas, cirujanos ortopedistas, ortotistas y osteópatas.



Se sabe poco acerca del proceso de la enfermedad subyacente o el curso clínico del cuadro. Aunque a menudo es autolimitante en individuos no tratados, puede ser una fuente de morbilidad durante varios meses y en ocasiones, en los peores casos, durante varios años. Se supone que el dolor surge de una lesión aguda o crónica (entesopatía) del origen de la fascia plantar o de los músculos intrínsecos que salen de la tuberosidad plantar del calcáneo. En ocasiones, se observan cambios radiológicos de calcificación de los tejidos blandos en los tejidos que rodean el talón, produciendo una especie de "espolón", cuya significación clínica es incierta. Algunos tratamientos que se han usado reflejan las diferentes teorías causales, mientras que otros simplemente han tratado de controlar el dolor. Estos tratamientos incluyen medicación para el dolor, medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), inyecciones de corticosteroides, ultrasonido terapéutico, almohadillas para el talón, plantillas de ortosis y procedimientos quirúrgicos de liberación de la fascia. Protocolos terapéuticos para esta enfermedad han incluido ejercicios de estiramiento, inyecciones de corticosteroides, la terapia física y ortesis de pie, pero ni una sola modalidad se ha encontrado para ser universalmente eficaz:




En el 2008 se hace una actualización de este artículo, a través de una Carta al Director, Publicada en Reumatol Clin. 2008;4:215-6. - vol.4 núm 5


Jonatan García Campos a y Esther Ortega Díaz b
a Facultad de Medicina. Universidad Miguel Hernández.
San Juan de Alicante. Alicante. España.
b Unidad de Neurorrehabilitación. Hospital La Magdalena.
Castellón de la Plana. España
Sr. Director: Hemos leído con interés el artículo de Lafuente et al1 "Fascitis plantar: revisión del tratamiento basado en la evidencia"que actualiza de forma clara y concisa aspectos relacionados con el tratamiento de este problema de gran interés en la práctica diaria. No obstante, nos gustaría tratar algunos puntos sobre el tema, para complementar la revisión con los últimos estudios aparecidos no recogidos en ella, y así proporcionar una nueva actualización al lector.

Sobre el tratamiento con ortesis plantares hemos recuperado un único ensayo clínico aleatorizado2, que comparó la eficacia de ortesis "a medida", ortesis prefabricadas y unas ortesis falsas o placebo, para la reducción del dolor. No se encontró diferencias estadísticamente significativas entre los grupos, no obstante hubo una pequeña disminución del dolor con el uso de las ortesis "a medida" y las prefabricadas con respecto a las falsas2. Además, no se halló diferencias entre el tratamiento mediante ortesis "a medida" y prefabricadas2.

Con respecto al tratamiento mediante fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) orales, un ensayo clínico aleatorizado3 comparó el tratamiento mediante celecoxib (200 mg/día) con placebo, en sujetos que además recibían un tratamiento conservador compuesto por estiramientos del tendón de Aquiles, taloneras viscoelásticas y ortesis nocturnas, no hubo diferencias significativas entre ambos grupos, aunque el grupo de AINE experimentó una mejoría en la reducción del dolor y la incapacidad.
Referente a los ejercicios de estiramiento, se ha localizado un ensayo clínico aleatorizado4, que no encontró diferencias significativas en la mejora del dolor al "primer paso", en el dolor del pie y en la función del pie o la salud general de los pies entre el tratamiento mediante estiramientos del tendón de Aquiles y el placebo, por lo que no hay evidencia que respalde la efectividad de los estiramientos del tendón de Aquiles. Entre las limitaciones de este estudio se encuentra la técnica de estiramientos utilizada y el corto período para medir los resultados (2 semanas)4.
El artículo de Lafuente et al1 también comenta que no hay evidencia en las medidas higiénicas, como la reducción del peso corporal, aunque esto es cierto, nos gustaría comentar algunos aspectos que consideramos de interés para el lector. Una revisión sistemática5 encontró asociación entre un índice de masa corporal (IMC) elevado y el riesgo de padecer dolor plantar de calcáneo en sujetos no deportistas; entre los trabajos revisados, hay un estudio de casos y controles6 que encontró que para un IMC > 30 se incrementa el riesgo de fascitis plantar hasta casi 6 veces más que para un IMC # 25. Otro estudio de casos y controles7, no incluido en dicha revisión, también encontró asociación entre un IMC elevado y el riesgo de presentar dolor plantar de calcáneo. Ante estos datos, aunque no esté claro qué papel tiene un incremento del IMC en el desarrollo del dolor plantar de calcáneo5, una disminución de este índice podría ser una forma efectiva de prevención y/o intervención.

Bibliografía
1. Lafuente A, O’Mullony I, Escribá M, Cura-Ituarte P. Fascitis plantar: revisión del tratamiento basado en la evidencia. Reumatol Clin. 2007;3:159-
65.
2. Landorf KB, Keenan AM, Herbert RD. Effectiveness of foot orthoses to
treat plantar fasciitis. Arch Intern Med. 2006;166:1305-10.
3. Donley BG, Moore T, Sferra J, Gozdanovic J, Smith R. The efficacy of
oral nonsteroidal anti-inflammatory medication (NSAID) in the treatment of plantar fasciitis: a randomized, prospective, placebo-controlled
study. Foot Ankle Int. 2007;28:20-3.
4. Radford JA, Landorf KB, Buchbinder R, Cook C. Effectiveness of calf
muscle stretching for the short-term treatment of plantar heel pain: a randomised trial. BMC Musculoskelet Disord. 2007;8:36.
5. Irving DB, Cook JL, Menz HB. Factors associated with chronic plantar
heel pain: a systematic review. J Sci Med Sport. 2006;9:11-22.
6. Riddle DL, Pulisic M, Pidcoe P, Johnson RE. Risk factors for plantar fasciitis: a matched case-control study. J Bone Joint Surg. 2003;85:872-7.
7. Irving DB, Cook JL, Young MA, Menz HB. Obesity and pronated foot
type may increase the risk of chronic plantar heel pain: a matched casecontrol study. BMC Musculoskelet Disord. 2007;8:41.
Las revisiones sistemáticas concluyen en su mayoría que Las inyecciones, plantillas, almohadillas para talón, vendajes y cirugía han sido las formas comunes de tratamiento ofrecido. La efectividad absoluta y relativa de estas intervenciones son mal conocidas, sin embargo, lo expuesto aquí nos da una idea consciente de lo que se puede hacer.


Existen otras estudios que tratan de demostrar la efectividad de otras herramientas como las ondas de choque: leer aquí





4 comentarios:

  1. Me parece bastante interezante este tema, ya que es una de las enfermedades mas frecuentes que podemos encontrar en el joven deportista o bien no tan joven es una enfermedad que puede llegar a ser invalidante y suele ser bastante reciciva ahora bien dentro de mi poca experiencia(estoy en espera de mi examen de titulo) con jugadores de futbol profesional a estado ligado a una cronicidad de almenos 3 a 4 años y con una incidencia elevada de acortamientos de toda la cadena posterior ... te agradesco nuevamente el post, te dije que me ivas a ver seguido por aca me encanto tu blog, espero poder animarme algun dia a hacer uno tambien ... y quedo en deuda con el paper ya que es muy tarde aqui en chile pero me lo leere luego bye bye graxias

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  2. Hola AmazingPro12!, saludos cordiales nuevamente, así como mi agradecimiento por tus palabras. Ciertamente esta condición de salud es muy frecuente y es fácil encontrar en la práctica clínica más mitos y errores que un tratamiento consciente y eficaz. Me agrada tu entusiasmo y por gente como tú es que me mantengo a pie de la información, así que anímate!!! verás que es un mundo abierto al conocimiento y siempre estarás aprendiendo con cada cosa que lees y compartes, además, nuestra profesión necesita apoyo para afianzarse como CIENCIA que es así que necesitamos de más medios y recursos que compartan lo que somos y lo que hacemos basados en un marco científico. Saludos y bienvenidas tus palabras y aportes.

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  3. Agradesco tus palabras y tal como te dije que me falto leer el paper bueno ya me puse al dia y encontre que era una buena recopilacion de los antecedentes aunque extrañe algo del auto masaje de la cadena posterior que la verdad de las cosas a mi me ha servido arto, ¿como lo hago me gustaria contribuir con un paper que tengo en mi poder ? no se si ya lo has leido pero quizas sirva y lo puedas añadir a este tema ya que es bastante bueno.
    Mi mail es joelsa.kine@gmail.com si me das un correo donde enviarte el paper me encantaria contribuir.

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  4. Clarooooo, toda contribución es bienvenida!!!!...con gusto lo subo con tu correspondiente crédito y agradecimiento por el aporte para todos, pues es la idea, tratar de llegar a un consenso y que estemos todos informados sin límites de fronteras. El correo es mmsanz77@gmail.com Saludos!!! y seguimos en contacto.

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